miércoles, 19 de mayo de 2010







LA CONTAMINACION EN LAS ESCUELAS


La contaminación del aire junto con las partículas industriales o las emisiones de los carros causan problemas graves de respiración, incluyendo entre estos, episodios prolongados de tos, ataques de asma, y un deterioro de capacidad pulmonaria, de acuerdo con un estudio reciente de la Universidad del Sur de California.

En la ciudad de Pacoima, situada en la parte noreste del Valle de San Fernando, una mezcla de zonas industriales y áreas residenciales de bajo ingreso ha producido una localidad que sobre lleva uno de los niveles más altos de polución en el estado.

Rodeada de tres autopistas principales, dividida por la línea de ferrocarril, un pequeño aeropuerto y más de 300 establecimientos industriales, la comunidad está en alto riesgo de dificultades medioambientales.

Un ejemplo de estas graves complicaciones en Pacoima es el que sufren por lo menos seis escuelas elementarias de la ciudad que se encuentran cerca de las autopistas principales. De hecho, en algunos casos los colegios quedan directamente al lado de carreteras donde miles de carros cruzan cada día. El resultado de todas estas emisiones de carros y autobuses redunda en la salud de todos los miembros de la comunidad y representa un problema bien complicado.

“Desde que me moví a este estado, siempre me he enfermado más con el asma. Siempre he agarrado casas más cerca de las carreteras. Hace dos años no tenía ese problema”, contó Ana Cuevas, 37, madre de Joaquín, quien sufre de asma y alergias que no la dejan respirar cómodamente.


¿quien tiene la culpa en la sexualidad,de los embarazos no deseados y las enfermedades de transmicion sexual?
Es el sentimiento de atracción sexual y emocional persistente hacia varones o mujeres. Aparece en forma espontánea durante la niñez y se hace evidente durante la adolescencia inicial. No es una decisión conciente. Es el sentirse atraído o exitado por un hombre o una mujer, lo que es provocado por los cambios hormonales puberales. La mayor parte de los seres humanos sienten esta atracción por el sexo opuesto, pero en algunos casos ocurre hacia el mismo sexo, o hacia ambos sexos.

Durante la adolescencia puede existir un período de duda en relación a la orientación sexual, que debe resolverse al final de esta etapa. Remafedi (Minnesota, Estados Unidos) demuestra en un estudio realizado en 1992 a adolescentes entre 12 y 17 años: Un 10,7% se considera inseguro de su orientación sexual, 88,2% se considera heterosexual, 1,1% refiere orientación sexual homosexual.

La orientación sexual no determina por si sola la identidad sexual ni la conducta sexual. De este modo puede haber orientación sexual homosexual y conducta sexual heterosexual y vice-versa. En estos casos la definición de la identidad sexual se torna difícil. (por ejemplo una mujer con orientación sexual homosexual que elige casarse con un hombre y tener hijos, para no ser rechazada socialmente)


Frecuentemente las mujeres pensamos que tenemos un problema porque no logramos sentir satisfacción en nuestra vida sexual, y la verdad no estamos del todo equivocadas ya que dejamos al hombre la responsabilidad de nuestro placer y ni siquiera nos damos a la tarea de conocer nuestro cuerpo y tampoco comunicamos lo que necesitamos y me refiero al tiempo de estimulación o juego previo, a las caricias, besos, fantasías, etc., que quisiéramos experimentar o sentir.
Infecciones vaginales, trastornos hormonales, son también factores que desencadenan inapetencia sexual y dolor durante la penetración, por ello es muy importante visitar al ginecólogo regularmente para conocer nuestro estado de salud y tomar las medidas necesarias.

mitos de la virginidad

¿Qué entendemos por… virginidad?
Poniéndose a ver la serie española Física o Química, uno se pone a pensar en muchas cosas. Y no me refiero a por qué se ruedan tantas escenas en los vestuarios… La edad de sus principales protagonistas comprende la adolescencia, tan loca y desvergonzada, pero también en la que aún las preguntas del por qué de la vida se siguen formulando. Especialmente, aquellas dudas acerca del sexo, aunque hay quienes prefieren más bien vivir la consulta en carne propia que revisar un manual (esto lo pueden hacer tras la experiencia, pero más bien en busca de ilustraciones morbosas).



A su vez, dentro del gradioso tema del sexo, hay una cuestión primordial. LA VIRGINIDAD, así, en mayúsculas, en negrita y de todo. Para empezar, ¿con qué única palabra podremos definirla? ¿Actitud, valor, circunstancia…? No puede ser una actitud, porque no es lógico ir por ahí y que me suelten “¡qué virgen estás hoy!”; no puede ser un valor, como apuestan unos. La virginidad no puede ponerse a la altura de la honradez, de la simpatía, del esfuerzo… No se puede estimar a una persona por ser virgen, porque se puede ser puta igualmente. Incluso algunos encuentran en la ‘dignidad’ una acepción para ello, ¡que mira si eso es de antigualla!; y llegamos a una circunstancia, que sí es lo que yo considero. Se trata de un momento en la vida del ser humano, es un ‘antes’ al que le sigue un ‘después’. Ahora bien, dónde definimos ese punto.
Las opiniones son bien múltiples. Y aquí es adónde quería yo llegar. Me molesta escuchar conversaciones como Jo, tía. Aún soy virgen; ¿aún no te lo has montado con Fulanito?; No, sólo se la he chupado. ¿Y te parece poco? Ya la DRAE define ‘virginidad’ como “persona que no ha tenido relaciones sexuales”. Está claro que pajearse a sí mismo no es perder la virginidad al no haber relación (una mano o un pepino aún, que yo sepa, no se han convertido en seres independientes). Entiendo, a partir de este concepto, que la simple masturbación de una persona a otra, o una felación significa que con estas acciones se ha perdido. No obstante, la idea clásica e imperante es aquella que se refiere a una circunstancia que termina con la penetración (vaginal, pero también anal, según el tipo de relación). A mí no me lo parece. Una relación sexual empieza con un lametón en partes del cuerpo más íntimas, o el magreo en ellas. La cuestión es producir y sentir placer, que con estos actos se consigue con creces. Además, hay héroes, pero sobre todo heroínas, que con nada llegan a un orgasmo (o dos, o los que se tercien). Porque una penetración no tiene por qué ser más placentera que una caricia. Todo depende del gusto del consumidor.





Idea más clásica es aquella que sólo señala al género femenino, encima cuando se le rompe el himen (capa vaginal), que bien puede ocurrir montando a caballo o haciendo gimnasia. Sólo quería hacer constar esa idea porque discutirla es ya una memez. Pero vamos, en definitiva, que la preocupación de adolescentes (más comprensible en la madurez) termina con eso que más practican de sol a sol, en los baños de clase, debajo de un puente, tras un coche… Pueden dormir tranquilos, y mamándosela también.